Santa escuela de Cristo, procesiones, Semana Santa, Orduña

fines1La Santa Escuela de Cristo nace en Orduña de una sincera voluntad de servicio en el aspecto espiritual, tanto de los clérigos como de los seglares. En el Artículo 7º del Reglamento se señala:

El fin de esta Santa Escuela es el aprovechamiento espiritual de cuantos en ella ingresen, aspirando en todo al cumplimiento de la voluntad de Dios y al perfeccionamiento de cada uno, según su condición y estado.

La Escuela de Cristo, por tanto, tiene como orientación primera, lo que su propio nombre indica: aprender. Los discípulos, varones, de esta singular institución religiosa, para un mejor aprovechamiento y conocimiento mutuo, no podrán exceder de setenta y dos: veinticuatro serán sacerdotes y cuarenta y ocho hombres seglares. Esto que es así en la época de la fundación, posteriormente se admite que ante la falta de los primeros podrá completarse su número con los segundos. El número de setenta y dos hermanos (denominados profesos) no es aleatorio, está inspirado en el texto evangélico en el que Cristo envía a predicar a sus discípulos al mundo entero.

”Después de esto, designó el Señor otros setenta y dos y los envió delante de sí, de dos en dos, a todas las ciudades y lugares adonde Él había de ir”. (Lucas 10, 1-2).

Desde los primeros tiempos se ha admitido en la Escuela de Orduña un número ilimitado de aspirantes, seglares denominados novicios “que asisten a sus ejercicios, ayudan a los profesos en el desempeño de algunos cargos (principalmente en las funciones públicas de Semana Santa) y procuran hacerse dignos de la profesa, mediante la práctica de las virtudes cristianas”.

La admisión como Hermano Novicio debe solicitarse en el Archivo de la Escuela cuando se cumplan los tres requisitos pertinentes: Tener cumplidos los 14 años de edad; ser de ejemplar conducta moral y religiosa y frecuentar los santos Sacramentos. Será la Junta de Ancianos quien tras la información del Obediencia y Diputados después de deliberar admitirá al aspirante, bien por unanimidad de criterio o en votación secreta en la forma preceptuada.

Tras varios años de estudio y debate, en el año 2005, en Escuela Plena, se aprueba la incorporación de la mujer a la Esuela de Cristo de Orduña. Para su ingreso se hace la preceptiva modificación reglamentaria, que es aprobada por la autoridad eclesiástica. Se sustituye el término varón por el de persona, teniendo la mujer los mismos derechos y obligaciones del varón.