Llegamos a un nuevo viernes de Cuaresma. Ésta avanza ya camino de la Pascua. Os continuamos animando a seguir, desde la TV y otros medios digitales, todas las llamadas a la oración en las diferentes convocatorias del Santo Padre, Conferencia Episcopal o de nuestro Obispo. Además hoy os proponemos este Vía Crucis para seguir rezando con intensidad por la detención de esta pandemia, por los difuntos, por los enfermos, por sus familias. Muy especialmente pidamos por las autoridades y gobernantes para que el Espíritu les ilumine en la gestión de esta crisis.

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

ORACIÓN INICIAL.

El coronavirus nos sitúa ante una de las cruces que los seres humanos tenemos que afrontar a lo largo de nuestra vida: la cruz de la enfermedad. Una cruz que puede llegar a trastocar todos los ámbitos de la existencia: el ámbito personal, el familiar, el social e incluso el mundial, como está ocurriendo. Oramos junto a la cruz de Jesús, para que el Señor nos ayude en medio de esta circunstancia excepcional que requiere de la colaboración de todos para superarla. Que encontremos luz y paz en la Cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la intercesión de su Madre y nuestra Madre, en este tiempo de preparación para su fiesta. Amén.

I ESTACIÓN: JESÚS ES CONDENADO A MUERTE.

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Pedimos en esta estación por todas las personas. Somos frágiles. Estamos expuestos a virus, enfermedades, pecados, peligros… Es la “condena” de nuestra limitación y debilidad humana. Que asumamos esa condición de fragilidad que nos identifica: no somos dioses, somos de carne y hueso, con lo que esta realidad conlleva. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

II ESTACIÓN: JESÚS, CARGA CON LA CRUZ.

– Te adoramos, Oh Cristo y te bendecimos. – R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Pedimos en esta estación por todas las autoridades políticas y sanitarias que tienen la responsabilidad de gestionar esta crisis del coronavirus, buscando el bien común de la sociedad. Les toca cargar a sus espaldas la cruz de velar por la salud de las personas. Que Dios les ilumine y les guíe en la toma de decisiones. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

III ESTACIÓN: JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ.

-Te adoramos, Oh Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Pidamos en esta estación para que no caigamos en la tentación de la frivolidad, de no tomarnos en serio las recomendaciones que se nos hacen para evitar posibles contagios, poniendo en riesgo nuestra salud y la salud de los demás. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

IV ESTACIÓN: JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE.

-Te adoramos, Oh Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Pidamos en esta estación la intercesión de la Virgen María, y para que confiemos en la tarea de tantos profesionales que velan “como madres” por nuestra salud y nuestro bienestar. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Dios te salve, María.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

V ESTACIÓN: SIMÓN DE CIRENE AYUDA A JESÚS A LLEVAR LA CRUZ.

-Te adoramos, Oh Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Pidamos en esta estación por los profesionales sanitarios: médicos, enfermeras, auxiliares… por todo el personal de los hospitales que son los cirineos que ayudan a los enfermos a vencer la enfermedad. Que Dios les proteja, les cuide, les fortalezca y les ayude en esta hora difícil. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

VI ESTACIÓN: UNA MUJER LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS.

-Te adoramos, Oh Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Pidamos en esta estación por las personas que, de manera altruista, ayudan, colaboran, se solidarizan, aportan su tiempo y sus dones para aliviar tantas necesidades como acarrea una situación como ésta. Que aprendamos a estar siempre al lado de los que sufren, sin estigmatizar a nadie. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

VII ESTACIÓN: JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ.

-Te adoramos, Oh Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Pidamos en esta estación para que no caigamos en el miedo, en la histeria, en la desesperanza… que no conducen a nada. Que el Señor nos dé serenidad para afrontar esta situación de emergencia que nos toca vivir. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

VIII ESTACIÓN: JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALEN.

-Te adoramos, Oh Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Pidamos en esta estación por tantos creyentes como en estos días rezamos para que Dios aparte del mundo este mal del coronavirus. Que Dios escuche y atienda nuestras oraciones. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

IX ESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ.

-Te adoramos, Oh Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Pidamos en esta estación por quienes sufren los daños colaterales de esta crisis. De un modo especial por los empresarios que ven peligrar su medio de subsistencia y por los obreros que, como consecuencia, se quedan sin trabajo. Que pronto todo pueda volver a la normalidad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

X ESTACIÓN: JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDOS.

-Te adoramos, Oh Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Pidamos en esta estación por los investigadores que buscan un remedio de curación eficaz, para que sus trabajos pronto puedan dar fruto. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

XI ESTACIÓN: JESÚS ES CRUCIFICADO.

-Te adoramos, Oh Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Pidamos en esta estación por todos los que guardan cuarentena, bien por tener el virus, bien por haber convivido con personas infectadas. Que el Señor les dé paciencia, y que este tiempo les sirva de provecho para reflexionar sobre la propia vida y sobre la necesidad que tenemos de Dios. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

XII ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ.

-Te adoramos, Oh Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Pidamos en esta estación por todos los que han fallecido con coronavirus, para que Dios les acoja en el cielo donde ya no hay ni enfermedad, ni luto ni dolor. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

XIII ESTACIÓN: BAJAN A JESÚS DE LA CRUZ DEPOSITÁNDOLO EN LOS BRAZOS DE SU MADRE.

-Te adoramos, Oh Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Pidamos en esta estación por todos los familiares de quienes han padecido o están padeciendo la enfermedad del coronavirus, para que el Señor les acompañe y fortalezca en medio de la situación familiar que están viviendo. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Dios te salve, María.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

XIV ESTACIÓN: JESÚS ES SEPULTADO.

-Te adoramos, Oh Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Pidamos en esta estación para que aprendamos a asumir tantas realidades dolorosas como nos toca afrontar a lo largo de la vida, incluida esta del coronavirus, desde la luz de la fe, en la esperanza de que todo es pasajero, de que Dios tiene siempre la última palabra. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

ORACIÓN FINAL.

Oh, Dios, que sabes que no podemos subsistir por nuestra fragilidad, asediados por tantos peligros, como ahora padecemos con la pandemia del coronavirus. Concédenos la salud del alma y del cuerpo, para superar con tu ayuda este peligro. Cura a los enfermos y danos la paz. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

(Adaptación) Vía Crucis dialogado. Charles Singer.

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