Siguiendo con el material para los Hermanos y Hermanas y personas visitantes de la página, hoy como viernes de Cuaresma proponemos el ejercicio del Vía Crucis.

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

ORACIÓN INICIAL.

Señor Jesús, subiste al Calvario cargando la Cruz de nuestros pecados y te dejaste clavar en ella sin lamento. Humilde hijo de la Virgen María, quieres iluminar nuestro corazón, en tu sufrimiento se revela el amor gratuito de Dios. Tu cruz es fuente de esperanza, tu mano tendida nos brinda el paraíso. Concédenos, Señor de infinita misericordia, confiar en Dios Padre, hasta alcanzar la vida que ya nunca muere. Amén.

I ESTACIÓN: JESÚS EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ.

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

PUEDE LEERSE: Evangelio según San Lucas (Lc 22, 39-46)

ORACIÓN: Señor, en los momentos trágicos del huerto de Getsemaní experimentaste lo difícil que es obedecer y aceptar la voluntad de Dios Padre. Tus amigos, tus discípulos, no supieron velar ni acompañarte en esos momentos de agonía. Por ello, Señor, no apartes tu rostro misericordioso de nosotros, ten compasión de nuestra falta de fe y de nuestras otras faltas. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

II ESTACIÓN: JESÚS, TRAICIONADO POR JUDAS.

– Te adoramos Cristo y te bendecimos. – R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

PUEDE LEERSE: Evangelio según San Lucas (Lc 22, 47-53)

ORACIÓN: Judas te besó. Un beso es signo de amor vivo. Pero ese fue un beso lleno de falsedad. ¡Cuánto debió de dolerte la traición de Judas! Se quitó la vida, y seguramente con arrepentimiento, porque no confió en tu perdón. Tú, Señor, eres la viva imagen de la paz, el perdón y la verdad. Ayúdanos a ser valientes para confesar nuestros pecados, los falsos besos que te damos. Danos tu perdón y tu misericordia. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

III ESTACIÓN: EL SANEDRÍN CONDENA A MUERTE A JESÚS.

-Te adoramos Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

PUEDE LEERSE: Evangelio según San Mateo (Mt 26, 59-68)

ORACIÓN: Señor, te han llevado ante el Sanedrín. Cuánta frialdad en aquella estancia, donde pretendían juzgarte. Pero más frialdad en los corazones de quienes te acusaron falsamente. Caminas hacia tu injusta muerte, pero lo haces en plena libertad. Por nuestros pecados eres coronado de espinas. Señor, nadie te quita la vida, la entregas tú porque quieres, porque nos amas. Porque eres el rostro de la misericordia del Padre. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

IV ESTACIÓN: JESÚS ES NEGADO POR PEDRO

-Te adoramos Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

PUEDE LEERSE: Evangelio según San Mateo (Mt 26, 69-75)

ORACIÓN: Señor, estando preso y maniatado, volviste tu rostro hacia Pedro, quien te negó tres veces. Y, acordándose de tus palabras, lloró amargamente. Porque le miraste con misericordia. Míranos también a nosotros con ese amor que sana y justifica, para que, arrepentidos como Pedro, tu gracia nos perdone en el sacramento de la reconciliación. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

V ESTACIÓN: JESÚS ES JUZGADO POR PILATO

-Te adoramos Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

PUEDE LEERSE: Evangelio según San Juan (Jn 18, 36-38. 19, 14-16)

ORACIÓN: ¿Qué es la verdad? Te preguntó Pilato, cuando te llevaron cautivo ante él. ¿Qué es la verdad?, pregunta tantas veces el mundo despreocupado de los satisfechos. Tú eres la verdad, Señor. Tu misericordia es la verdad. Tu misericordia que da luz al ser humano, que da libertad y sentido para existir. Y sólo en tu misericordia, significada en tus manos atadas por nuestra redención, podremos edificar un mundo nuevo en justicia y en paz. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

VI ESTACIÓN: JESÚS AZOTADO Y CORONADO DE ESPINAS

-Te adoramos Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

PUEDE LEERSE: Evangelio según San Mateo (Mt 27, 26-31)

ORACIÓN: Señor, te azotan, te golpean, te escupen… y te hacen cargar con la cruz. ¡Hasta dónde puede alcanzar el abismo de tu misericordia! Lo soportas todo por nosotros, con la mansedumbre del cordero llevado al matadero. Con frecuencia nos dejamos llevar por el rencor y la venganza. Enséñanos a no ser violentos ni a flagelar a nadie por culpa de nuestro orgullo. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

VII ESTACIÓN: JESÚS CARGA CON LA CRUZ

-Te adoramos Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

PUEDE LEERSE: Evangelio según San Juan (Jn 19, 16-17)

ORACIÓN: Señor, la cruz que te cargaron sobre tus hombros es la de todos nuestros pecados, de la humanidad entera. Tu Cruz es nuestra Salud. Tú moriste por nosotros para reconciliarnos con Dios y la cruz es el último escalón para poder encontrar la vida. Que sepamos ver en la cruz tu voluntad. Enséñanos, por tu misericordia, a saber tomar nuestra propia cruz y a seguirte siempre. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

VIII ESTACIÓN: EL CIRINEO AYUDA A JESÚS A LLEVAR LA CRUZ

-Te adoramos Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

PUEDE LEERSE: Evangelio según San Lucas (Lc 23, 26)

ORACIÓN: Señor, Tú diste a Simón de Cirene la ocasión de imitar tu misericordia. Allí donde hay alguien que sufre, está tu cruz. Nos pides ayuda para ser tus cirineos y llevar la cruz de los que sufren, de los enfermos, de los desempleados, de los refugiados, de los perseguidos, de las familias rotas, de las personas que viven en la calle sin un hogar… ¡Bendito el peso de la cruz, porque bendita es tu misericordia! Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

IX ESTACIÓN: JESÚS HABLA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN

-Te adoramos Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

PUEDE LEERSE: Evangelio según San Lucas (Lc 23, 27-31)

ORACIÓN: Señor, recorrías el camino del Calvario en silencio. Pero no callas cuando ves llorando a las mujeres de Jerusalén. Y no callas ante el llanto de tantas mujeres hoy día en tantos hogares, repartidos por todos los barrios de nuestra ciudad. Un llanto por la violencia o por la pobreza, un llanto por sus hijos, atrapados en el drama del paro, de la droga o de la desesperación. Un llanto ante el que no podemos ser indiferentes, como Tú no lo fuiste y no lo eres. Ya dijiste en el monte de las Bienaventuranzas: “Dichosos los que lloran porque ellos serán consolados”. Señor, enséñanos a consolar, no con palabras vacías sino con hechos llenos de misericordia y amor. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

X ESTACIÓN: JESÚS CRUCIFICADO EN EL GÓLGOTA

-Te adoramos Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

PUEDE LEERSE: Evangelio según San Marcos (Mc 15, 22-27)

ORACIÓN: Despojado de todo, Señor, te tendieron sobre el madero, tu espalda en carne viva, tu rostro mirando al cielo y tus verdugos clavando tus manos y pies al madero… Todavía suenan los martillazos, como todavía suenan las bombas, los disparos, la guerra. Señor, que confiando en tu misericordia, podamos ayudarte a liberar a todos los que viven anclados en situaciones dolorosas de las que no pueden salir, clavados, como Tú, en la cruz. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

XI ESTACIÓN: JESÚS PROMETE EL PARAISO AL BUEN LADRÓN.

-Te adoramos Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

PUEDE LEERSE: Evangelio según San Lucas (Lc 23, 39-43)

ORACIÓN: Señor, eres crucificado entre dos malhechores y uno de ellos te injuria. Pero el otro, al que llamamos el Buen Ladrón, te descubrió y te reconoció desde su propia cruz, y le prometiste tu reino. Ayúdanos, Señor, a tener el valor de buscarte desde nuestra cruz. A no caer en la tentación de pedirte cuentas e injuriarte. Pero sobre todo te pedimos, Señor, que no nos abandones al final de nuestra vida, y que en el último momento te apiades de nosotros, por tu infinita bondad. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

XII ESTACIÓN: JESÚS EN LA CRUZ CON SU MADRE Y EL DISCÍPULO

-Te adoramos Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

PUEDE LEERSE: Evangelio según San Juan (Jn 19, 25-27)

ORACIÓN: Señor, cuánto duele verte clavado en la cruz. Y tu madre, la Santísima Virgen María, firme, junto a ti a pesar de su dolor, como Madre Dolorosa. Ella, madre misericordiosa y valiente, está desde entonces al lado de cualquier hijo suyo que se siente crucificado, especialmente de sus hijos más débiles y vulnerables, y sale a su encuentro cada momento de fuerte dificultad. Madre buena, protege con tu favor a la ciudad de Orduña, y a todos los devotos que se encomiendan a ti como Madre del Amor. Dios te salve, María.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

XIII ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ

-Te adoramos Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

PUEDE LEERSE: Evangelio según San Marcos (Mc 15, 33-37)

ORACIÓN: Señor, te vemos sin vida, triturado, colgado del madero, pagando el precio de nuestras maldades. Con tu labor cumplida te echaste en los brazos de tu Padre. Perdón, Señor, por nuestros pecados, por los que aceptaste tu muerte en la cruz. Tú nos has amado hasta el extremo. Concédenos la capacidad de descubrir y dolernos de nuestros pecados. Postrados a tus pies imploramos tu misericordia, Señor; te pedimos clemencia y perdón. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

XIV ESTACIÓN: JESÚS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO

-Te adoramos Cristo y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

PUEDE LEERSE: Evangelio según San Marcos (Mc 15, 42-47)

ORACIÓN: Señor, tu paso por el sepulcro no es definitivo, porque la vida de quien creó todo de la nada no puede quedarse apresada por la muerte. Quedas en el sepulcro, sí, pero Tú has dicho: “Si el grano de trigo no muere, no puede dar fruto”. Tu muerte, Señor, es semilla de la Resurrección. Enséñanos a comprender que, cada vez que nos entregamos, cada vez que morimos, aunque sea un poco, por ser misericordiosos como Tú con nuestro prójimo, siembras en nosotros, por el poder del Espíritu Santo, la semilla de tu Resurrección. Padre nuestro.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

ORACIÓN FINAL.

Dios y Padre nuestro, rico en misericordia y fuente de todo consuelo, hemos acompañado a tu Hijo Jesucristo por el camino de la cruz, reviviendo los momentos de su Pasión. Mira a tu familia santa por la que Él aceptó el tormento de la cruz, entregándose a sus enemigos. Concédenos la gracia de que este vía crucis nos ayude seguir sus pasos para que seamos dignos de resucitar a la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

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