Esta semana corresponde el Vía Crucis a la catequesis parroquial de infancia. Son los propios niños y niñas de la misma los que dan lectura a los textos de las meditaciones, adaptados a su nivel. El relevo generacional es una de las mayores preocupaciones en la Iglesia. Pidamos hoy junto a ellos por las vocaciones sacerdotales y laicales.

 

VIA CRUCIS CATEQUESIS INFANTIL

 

 

MONICIÓN Y ORACIÓN INICIAL

En este tercer Viernes de Cuaresma, queremos reunirnos entorno a San José, festividad que celebraremos mañana, y que junto a María y Jesús formó la Sagrada Familia. Por eso, hoy los niños y las niñas de la Catequesis Infantil, nos acercan el Camino de la Cruz, de una manera más sencilla y cercana.

 

Señor Jesús, que tienes a todos los niños y niñas entre tus predilectos, vamos a recorrer y a meditar sobre tu camino de dolor, no tanto el que viviste hace siglos, sino el que sigues viviendo hoy especialmente en los niños que sufren.

 

PRIMERA ESTACIÓN: JESÚS ES CONDENADO A MUERTE

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Pilatos les dijo: ¿Y qué hago con Jesús, llamado el Cristo? Todos contestaron. ¡Qué sea Crucificado!

 

REFLEXIÓN:

Cuando condeno a los demás, cuando los juzgo, es a ti a quien rechazo, Jesús.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, tú que nunca has condenado a nadie, enséñame a amar como sólo Tú sabes amar. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

 

SEGUNDA ESTACIÓN: JESÚS CON LA CRUZ A CUESTAS

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Jesús llevaba la cruz a cuestas y salió a un lugar llamado Gólgota.

 

REFLEXIÓN:

¡Oh Jesús! Llevas conmigo el peso de las pequeñas y grandes dificultades de la vida.

 

ORACIÓN:

Te pido, Señor, por todos aquellos que soportan el peso de las dificultades, de las injusticias y del dolor, sea cual sea éste. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

 

TERCERA ESTACIÓN: JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Eran nuestras dolencias las que llevaba, eran nuestros dolores los que le pesaban.

 

REFLEXIÓN:

Cuando estoy desanimado, todo me resulta muy difícil.

 

ORACIÓN:

¡Oh Jesús!, dame tu fuerza. Ayúdame a levantarme, para que no me invada la tristeza. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

 

CUARTA ESTACIÓN: JESÚS SE ENCUENTRA CON SU MADRE

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Simeón dijo a María, su Madre: “A ti, una espada te atravesará el alma”.

 

REFLEXIÓN:

Señor Jesús, te ruego por todos los niños del mundo, que sufren y que no tienen junto a ellos una madre para consolarles.

 

ORACIÓN:

Madre Amada de la Antigua, no nos faltes nunca en el camino y comunícanos tu fortaleza, no nos niegues tu favor. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

 

QUINTA ESTACIÓN: EL CIRINEO AYUDA A JESÚS A LLEVAR LA CRUZ

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Al salir se encontraron con Simón de Cirene, que volvía del campo, y lo obligaron a llevar la cruz de Jesús.

 

REFLEXIÓN:

Señor Jesús, ¿necesitas mi ayuda para llevar tu Cruz?

 

ORACIÓN:

Jesús, hazme sensible al sufrimiento de los que me rodean, ayúdame a apoyar a los que están solos, a los que no tienen el cariño de nadie cerca. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

 

SEXTA ESTACIÓN: LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESÚS

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Verónica se acercó a Jesús con un paño para secarle el sudor y la sangre. En la tela quedó milagrosamente marcada su  cara.

 

REFLEXIÓN:

Como la Verónica, que te limpia el rostro, puedo con mi amor ayudar a los que sufren.

 

ORACIÓN:

¡Oh Jesús!, te ruego por los enfermos, por los ancianos, por los que están abandonados, por los que están tristes, para que yo sepa ayudarles. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

 

SÉPTIMA ESTACIÓN: JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Desde la planta de los pies hasta la cabeza no hay nada sano; heridas, golpes no han sido envueltas, ni vendadas, ni aliviadas con aceite.

 

REFLEXIÓN:

Hasta cuando tomo buenas decisiones ¡me cuesta mantenerlas!

 

ORACIÓN:

¡Oh, Jesús!, enséñame a no desanimarme, a aceptar humildemente mis caídas. Dame tu paciencia y tu fuerza. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

 

OCTAVA ESTACIÓN: JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Le seguía mucha gente, especialmente mujeres que se golpeaban el pecho y se lamentaban por él. Jesús les decía: “Hijas de Jerusalén, no lloréis por mi”.

 

REFLEXIÓN:

Ya lo sabes Señor, ¡veo los defectos de los demás antes que los míos!

 

ORACIÓN:

Ayúdame a salir de mi egoísmo y abrir mi corazón a los demás. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

 

NOVENA ESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Fue maltratado y él se humilló y no dijo nada.

 

REFLEXIÓN:

A pesar de mis repetidas caídas, yo se, Señor Jesús, que tú me amas.

 

ORACIÓN:

Gracias Jesús, por ayudarme a levantarme y por darme la alegría de tu perdón a través del sacramento de la Confesión. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

 

DÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Cuando los soldados pusieron en la cruz a Jesús se repartieron su ropa en partes iguales.

 

REFLEXIÓN:

Nos has creado, Señor, a tu imagen y semejanza. ¡Cuántos seres humanos son atacados, burlados!

 

ORACIÓN:

Tú, Jesús, que los amas, reconoces su dignidad. Enséñame a mirar con amor a los pobres que me encuentro. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

 

UNDÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

En el lugar llamado Gólgota lo crucificaron. Jesús decía: “Padre, perdónales porque no saben lo que hacen”.

 

REFLEXIÓN:

Si, Señor Jesús, recibo a María como a mi propia madre y a José como mi padre.

 

ORACIÓN:

Con José y María permanezco al pie de la cruz, con ellos rezo para que tu amor alcance a todos los hombres y mujeres del mundo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

 

DUODÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Jesús gritó muy fuerte: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Y al decir estas palabras, expiró.

 

REFLEXIÓN:

Señor Jesús, en la hora de tu muerte tus brazos están abiertos de par en par para recibirnos y darnos tu perdón.

 

ORACIÓN:

Enséñame, ¡oh Jesús! A perdonar como tú me perdonas. Hagamos ahora un momento de silencio frente al Cristo que ha muerto por cada uno de nosotros…         Y ahora recemos juntos: Padre Nuestro…  Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

 

DECIMOTERCERA ESTACIÓN: JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ Y ENTREGADO A SU MADRE

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Después de que lo bajaron de la cruz lo envolvieron en una sábana.

 

REFLEXIÓN:

¡Oh, María! Cuando recibes el cuerpo de Jesús, tu dolor es infinito, pero él te deja su paz.

 

ORACIÓN:

Es tu paz, Jesús, la que vive en mi cuando rezo. Desde ahora yo también quiero vivir esa paz con María. Por eso… rezamos juntos: Dios te salve María… Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

 

DECIMOCUARTA ESTACIÓN: JESÚS ES PUESTO EN EL SEPULCRO

-Te adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. -R/ Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Lo colocaron en un sepulcro nuevo, cavado en la roca.

 

REFLEXIÓN:

En el silencio te revelas ¡Oh, Jesús!

 

ORACIÓN:

En la Eucaristía te entregas a mi, ¡Oh, Jesús! Cuando veo una hostia, es a Ti a quien veo, por eso a continuación participaremos todos juntos de ella. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

-Señor, pequé. -R/ Ten piedad y misericordia de mí.

 

 

ORACIÓN FINAL:

Oh, Jesús, haz de mi un testigo de tu amor. ¡Qué la luz de tu resurrección ilumine mi corazón, que brille en mis ojos, que tu luz brille en todo lo que hago, en todo lo que digo! Que nos traiga la bendición a todas nuestras familias, a toda nuestra Ciudad, a toda nuestra diócesis, a todo el mundo, en especial a todos los pueblos que necesitan la paz.

Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

VICTORIA, TU REINARÁS, OH CRUZ, TU NOS SALVARÁS.

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